Jujuy sangra: tres femicidios en 21 días y un grito que no cesa
Terror en el norte argentino
La provincia vuelve a estremecerse con una seguidilla de crímenes contra mujeres, como ya ocurrió en 2020. Familias destruidas, una sociedad que marcha y un Estado que sigue sin respuestas efectivas frente a una violencia que no da tregua.

En apenas tres semanas, Jujuy fue escenario de una nueva ola de femicidios que volvió a estremecer a toda la provincia. El 3 de mayo, en Pampa Blanca, Angelina González fue asesinada por un hombre que la acosaba. Solo ocho días después, en Alto Comedero, Paola Vargas fue acuchillada por su pareja, quien luego intentó prender fuego la casa y se quitó la vida. El 24 de mayo, en Fraile Pintado, Tamara Fierro fue encontrada calcinada, y su identidad fue confirmada mediante pruebas de ADN.
Cada crimen dejó a una familia rota y reabrió una herida social que nunca terminó de cerrarse. “No queremos seguir sumando un nombre más. En Jujuy hay tanto feminicida que duele, y duele mucho el corazón”, expresó con profunda tristeza Mónica Cunchilla, madre de Iara Rueda, la adolescente asesinada en Palpalá en 2020. Su testimonio, cargado de dolor y lucha, simboliza el reclamo persistente de justicia y prevención.
En el caso de Angelina, su familia denunció que hubo demoras en tomar la denuncia por desaparición. En el de Tamara, allegados aseguraron que fue vista por última vez ingresando a la casa de un hombre que fue detenido, con signos de haber participado en una pelea. “Estoy segura que esa fue la lucha de mi hija por salir de ahí”, dijo su madre entre lágrimas.
Las similitudes con 2020 son inevitables. Aquel año, entre septiembre y octubre, cinco mujeres fueron asesinadas en la provincia en tan solo 40 días: Cesia Reinaga, Iara Rueda, Roxana Mazala, Gabriela Cruz y Nair Álvarez. Ese período oscuro marcó un antes y un después en la conciencia colectiva jujeña. Hoy, el horror vuelve como una pesadilla repetida, que parece no tener fin.
Mientras la Justicia avanza con las investigaciones, los familiares reclaman políticas públicas efectivas, contención y acompañamiento. «Queremos que se termine. No queremos más mujeres muertas. Que no quede ninguna madre más con el corazón destrozado como el nuestro», exigió una de las madres.
Este martes 3 de junio, en el marco del #3J —una fecha emblemática desde la primera marcha de Ni Una Menos en 2015—, la ciudadanía jujeña se movilizará a las 17 hs en la Plaza Belgrano de San Salvador para pedir justicia por los femicidios recientes y por todas las víctimas que aún esperan respuestas. También habrá movilizaciones en otras localidades de la provincia.
Jujuy es una de las provincias con mayor tasa de femicidios en Argentina, y la falta de políticas públicas integrales y preventivas se vuelve cada vez más evidente. La impunidad, la falta de perspectiva de género en el accionar estatal y la desprotección estructural exponen a las mujeres a un riesgo constante.

