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Por qué el 27 de septiembre es el Día Nacional de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes

Por qué el 27 de septiembre es el Día Nacional de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes

Conmemorando derechos para crecer como personas

En esta fecha se celebra en Argentina la sanción de la Ley que incorporó la Convención sobre los Derechos del Niño al marco jurídico nacional. Garantizar el derecho a una identidad, educación, salud, protección, familia y no discriminación sigue siendo una tarea pendiente frente a indicadores alarmantes de abandono y desigualdad.

Cada 27 de septiembre se conmemora en Argentina el Día Nacional de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, como un recordatorio del compromiso del Estado y de la sociedad con la protección integral de la infancia y la adolescencia. Esta fecha no fue elegida al azar: corresponde al día en que, en 1990, fue sancionada la Ley Nº 23.849, por la que se incorporó en nuestro país la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) de Naciones Unidas al derecho interno.(1)

Con esa incorporación, Argentina reconoció que niñas, niños y adolescentes son sujetos plenos de derechos, y que el Estado tiene la obligación de asegurar su ejercicio efectivo. La legislación nacional consagra principios esenciales como el del interés superior del niño, la no discriminación, la participación y autonomía progresiva y la efectividad de los derechos.(2)

Hoy, cuando hablamos de derechos como el derecho a una identidad, al crecimiento en libertad, a la educación, a la salud, a no ser abandonado, a no ser discriminado, a la protección especial, a la familia, al cuidado y a la protección, recordamos que todos esos derechos están interrelacionados: si uno falla, compromete la realización de otros. Pero también nos interpelan las desigualdades persistentes que impiden que muchos niños y adolescentes los logren ejercer en plenitud.

Contexto y desafíos actuales: estadísticas que interpelan

En Argentina, más del 52,7 % de las niñas y niños viven en situación de pobreza monetaria (segundo semestre de 2024) , y del total, el 12,3 % está en situación de indigencia.

En ubicaciones de mayor vulnerabilidad, muchas familias se enfrentan a carencias estructurales: vivienda inadecuada, acceso limitado a servicios de salud, alimentación deficiente, y falta de acceso efectivo a la educación.

En cuanto al abandono o interrupción escolar, un dato alarmante surge de una encuesta de UNICEF: en el año 2020, en el 6 % de los hogares relevados, al menos un niño o niña interrumpió su escolaridad. Esto equivale a unos 357.000 hogares.

En 2021, muchas de las interrupciones fueron revertidas: 8 de cada 10 hogares reportaron que los estudiantes retomaron las clases. Sin embargo, el 19 % no lo hizo.

Otro análisis sobre trayectorias educativas indica que el abandono escolar acumulado a los 17 años ha disminuido: en 2018, el 24,4 % de los estudiantes de 17 años había abandonado la escuela; en 2022 esa cifra bajó a 15,1 %.

Pero las desigualdades regionales son notorias: en 2022, provincias como Santiago del Estero (35,6 %), Misiones (34,2 %) y Formosa (28,9 %) registran las tasas más altas de abandono acumulado a los 17 años. En cambio, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) muestra un 9,0 %.

Según informes de UNICEF citados en medios, aproximadamente medio millón de jóvenes argentinos se encuentran fuera de la escuela, y solo el 45 % logra completar el nivel secundario.

En el ámbito del ausentismo, un dato reciente indica que el 26 % de los estudiantes del último año de secundaria reconocen tener 20 o más faltas por año, equivalentes al 14 % de los días hábiles.

Estas cifras configuran un panorama en el que, aunque ha habido avances, queda mucho por hacer para garantizar que todos los niños y adolescentes puedan ejercer sus derechos fundamentales, sin importar su contexto socioeconómico ni geográica.

El 27 de septiembre no es un día cualquiera para la infancia y la adolescencia argentina: es una fecha simbólica que reafirma la exigencia de que se respeten sus derechos, protegidos por el Estado y reclamados por la sociedad. Es el día en que, en 1990, nuestro país sancionó la Ley 23.849 y así incorporó la Convención sobre los Derechos del Niño a su marco jurídico nacional. Esa convención —ratificada por casi todos los países del mundo— define los derechos esenciales que toda niña, niño y adolescente merece: identidad, desarrollo, protección, participación, educación, salud, familia, seguridad, no discriminación, entre otros.

El derecho a una identidad implica que cada niño o niña tenga nombre, nacionalidad y vínculo familiar, y que puedan acceder a sus registros. El derecho a crecer en libertad supone que no deban estar sometidos a abusos, malos tratos, explotación o violencia injustificada. El derecho a la educación, aquel fundamental para romper ciclos de desigualdad, exige una escuela pública, gratuita, de calidad y accesible para todas y todos. El derecho a la salud requiere servicios sanitarios adecuados, vacunas, acompañamiento preventivo y atención integral. A no ser abandonado, a no ser discriminados, a tener una protección especial en situaciones de vulnerabilidad: todos esos derechos implican que el Estado debe intervenir cuando las familias no puedan garantizar el cuidado. También está el derecho a una familia, al cuidado especial cuando lo requieran (por ejemplo en discapacidad), al goce de protección frente a adversidades.

Conmemorar este día es una invitación a mirar con urgencia las brechas que aún persisten. Los datos actuales revelan que las condiciones sociales determinan cuántos niños pueden ejercer sus derechos, y cuántos quedan al margen.

Más de la mitad de los niños y niñas argentinos —52,7 %— viven en situación de pobreza monetaria, y un 12,3 % en indigencia. En contextos vulnerables, muchas familias no pueden cubrir las necesidades básicas, y entonces el derecho al cuidado, a la alimentación, a la salud o a la educación se ve comprometido. En hogares más desfavorecidos, proliferan situaciones de emergencia social, hacinamiento, falta de acceso a servicios, fragmentación familiar o migraciones internas.

El abandono escolar es una de las señales más duras de que los derechos no se cumplen plenamente. Que en 2020, en el 6 % de los hogares haya habido al menos un niño o niña que “desconectó” de la escuela —357.000 casos— muestra cómo situaciones adversas (económicas, de conectividad, de soporte familiar) pueden empujar a la interrupción educativa. Que en 2021, aunque muchos regresaran, un 19 % no lo hizo, indica cuántos quedaron fuera del radar del sistema educativo.

Las trayectorias escolares muestran mejoras: al comparar cohortes, el abandono acumulado a los 17 años cayó de 24,4 % en 2018 a 15,1 % en 2022. Pero esas mejoras no se distribuyen equitativamente: algunas provincias duplican o triplican las tasas de CABA, e incluso algunas superan el 30 %. En muchas zonas rurales, o en provincias más postergadas, las fallas estructurales persisten.

Mientras tanto, el ausentismo también es una señal: un 26 % de los estudiantes del último año secundario dice faltar 20 o más veces al año, lo que equivale a faltar más del 14 % de los días de clase. Muchos lo hacen por falta de transporte, conflictos laborales familiares, necesidades económicas, o porque pierden conexión con la escuela.

Estos datos muestran que los derechos no son garantizados automáticamente: dependen de voluntad política, inversión sostenida, enfoque territorial, políticas de protección social, enfoques de equidad y mecanismos de acompañamiento. Recordar y celebrar los derechos el 27 de septiembre no es una ceremonia simbólica: es una convocatoria urgente a redoblar esfuerzos institucionales, comunitarios y sociales.

Cada niña, niño o adolescente debe poder decir: “Tengo identidad, me cuidan, estudio, soy escuchado, me protegen”. La brecha entre esa aspiración y la realidad sigue siendo profunda para millones. Esa brecha es la que interpela al Estado, a los gobiernos locales, a los vecinos, a las escuelas, a las organizaciones sociales, a las familias.

El Día Nacional de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes es una fecha para recordar los compromisos asumidos, para reafirmar la vigencia de todos esos derechos (identidad, crecimiento libre, educación, salud, protección ante discriminación y abandono, cuidado especial, familia) y para exigir que nadie quede fuera. Porque, como ciudadanos y ciudadanas, tenemos la responsabilidad de construir un país donde cada infancia y adolescencia puedan desplegar su potencial con dignidad, sin quedar atrapados en las desigualdades del lugar de nacimiento o del ingreso familiar.

Referencias (APA)

(1) Corte Suprema de Justicia de la Nación. (s. f.). Ley 23.849: Convención sobre los Derechos del Niño. Recuperado de https://www.csjn.gov.ar/bgd/verNoticia.do?idNoticia=4447

(2) Procuración Penitenciaria de la Nación. (2022, septiembre 27). Día Nacional de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. Recuperado de https://ppn.gov.ar/index.php/institucional/noticias/3186-dia-nacional-de-los-derechos-de-ninos-ninas-y-adolescentes-2

UNICEF. (s. f.). Convención sobre los Derechos del Niño – versión para niños. Recuperado de https://www.unicef.org/es/convencion-derechos-nino/convencion-version-ninos

UNICEF Argentina. (2025, marzo). Pobreza monetaria en la infancia. Recuperado de https://www.unicef.org/argentina/comunicados-prensa/pobreza-monetaria-2025

UNICEF Argentina. (2023). La pobreza en niños, niñas y adolescentes en la Argentina reciente: aportes desde un abordaje cuantitativo y cualitativo. Recuperado de https://www.unicef.org/argentina/media/17001/file

UNICEF Argentina. (2021, septiembre). 4.ª ronda de la encuesta rápida: educación y abandono escolar. Recuperado de https://www.unicef.org/argentina/comunicados-prensa/4-ronda-encuesta-rapida-educacion

Chequeado. (2020, octubre 29). Encuesta de UNICEF: en 357 mil hogares al menos un chico abandonó la escuela en 2020. Recuperado de https://chequeado.com/hilando-fino/encuesta-de-unicef-en-357-mil-hogares-al-menos-un-chico-abandono-la-escuela-en-2020

Argentinos por la Educación. (2022, noviembre). Trayectorias escolares: cuántos estudiantes abandonan la secundaria en Argentina. Recuperado de https://argentinosporlaeducacion.org/informe/trayectorias-escolares-cuantos-estudiantes-abandonan-la-secundaria-en-argentina

(4)UNO Entre Ríos. (2017, abril 16). Desigualdad y pobreza son las causas del abandono escolar en Latinoamérica. Recuperado de https://www.unoentrerios.com.ar/desigualdad-y-pobreza-son-las-causas-del-abandono-escolar-latinoamerica-n1453657.html

Chequeado. (2023, septiembre 21). Día del estudiante: 5 datos sobre la situación de los alumnos de nivel secundario en la Argentina. Recuperado de https://chequeado.com/el-explicador/dia-del-estudiante-5-datos-sobre-la-situacion-de-los-alumnos-de-nivel-secundario-en-la-argentina

Aya

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