Flor de Durazno”: siete mujeres que tejen un futuro entre colores y paisajes
Emprendedoras del norte jujeño
En Valle Colorado, un rincón encantado de la localidad de Valle Grande, siete mujeres decidieron convertir su oficio ancestral en un proyecto de vida. Elaboran a mano prendas con lana y fibra de llama, que venden directamente a los turistas.

Marina Farfán es una de las siete mujeres que integran el emprendimiento “Flor de Durazno”, nacido en la pintoresca localidad de Valle Colorado, en el departamento de Valle Grande, Jujuy. Juntas, decidieron unir sus saberes textiles y su amor por la tierra para ofrecer productos artesanales elaborados con lana y fibra de llama: ruanas, ponchos, medias, listones y otras prendas tradicionales que conservan la calidez de lo hecho a mano.
Cuentan con una pequeña casita de venta de sus productos donde reciben a los turistas que llegan atraídos por los colores, los paisajes y la atmósfera única del lugar. Allí ofrecen sus creaciones con orgullo, como parte de un proyecto colectivo que les permitió forjar un camino común en su territorio.
Recientemente, participaron de la feria Pucará, un espacio que reunió a productores y artesanos de las Yungas ,del norte en la vieja estación, donde compartieron sus saberes y productos con visitantes de toda la provincia. Fue una oportunidad especial para mostrar su trabajo fuera del territorio habitual.
Por el momento, la única modalidad de venta sigue siendo la presencial, cuando los turistas visitan Valle Colorado. Las redes sociales y el universo digital aún son una asignatura pendiente para este grupo de mujeres tejedoras, que sueñan con hacer crecer su emprendimiento y llevar su arte a nuevos horizontes.

