Mujeres emprendedoras, comunidad e instituciones: así nació el nuevo Mercado de las Pulgas
Del trabajo ambulante a un mercado con techo y sueños.
Gracias a la gestión de la funcionaria municipal Silvia Artero y al esfuerzo de emprendedoras como Alejandra Amador, quienes antes vendían en la calle ,hoy cuentan con un espacio digno para trabajar. Un proyecto colectivo que transforma realidades y enciende esperanzas.

Hasta hace poco, muchas mujeres trabajaban a la intemperie, y las manos llenas de esfuerzo. Alejandra vendía sahumerios, ropa usada, bijouterie y otros productos en calles ,con la incertidumbre hasta cuando podían estar en la vía pública en esas condiciones . Pero todo cambió cuando la funcionaria municipal Silvia Artero escuchó sus voces y gestionó, junto al municipio, un espacio físico que hoy es una realidad: el Mercado de las Pulgas, justo detrás del Mercado de Abasto.
Alejandra Amador es una de las tantas vendedoras que forman parte de este nuevo espacio. Esto no es solo un lugar para vender. Es una conquista. Es dignidad por lo menos hasta un año tienen de tranquilidad de acuerdo al contrato acordado con la institución municipal. De lunes a domingo, de 8 a 13 y de 18 a 21, mujeres como ella abren sus locales, pagan la luz, colaboran en la seguridad y siguen apostando por un futuro mejor, sin bajar los brazos ,y como dicen otra no queda, que seguir.
Lejos de conformarse, los mismos emprendedores pusieron manos a la obra para embellecer el lugar: pintaron, refaccionaron y renovaron las fachadas para dar vida a un paseo acogedor. Con orgullo, invitan a los vecinos a conocer el nuevo mercado, con la esperanza de que el boca a boca multiplique la concurrencia.
El trabajo en conjunto con las instituciones sí puede cambiar vidas. Con fuerza, con comunidad, con sueños y con el compromiso de seguir creciendo, el Mercado de las Pulgas ya es mucho más que un espacio de ventas: es un símbolo de lo que se puede construir cuando se abren las puertas a quienes más lo necesitan.

