Patricia, la vendedora de plantas que sostiene a su familia desde hace más de 30 años
Trabajo digno y fe inquebrantable
Tiene 57 años, es madre de cinco hijos y convive con su padre de 80. Desde 1992 trabaja como vendedora ambulante de plantas y accesorios de jardinería en la zona del Abasto. Nunca recibió ayuda del Estado, pero «nunca le faltó el pan en la mesa» afirma Patricia.Hoy invita a los vecinos a conocer el nuevo Paseo de las Pulga.

Desde hace más de tres décadas, Patricia se dedica con esfuerzo y pasión por las plantas a la venta de estás .Empezó en 1992, cuando la vida le exigió salir a pelearla todos los días. Sin ser productora, convirtió la venta ambulante en su pilar económico. Hoy, a sus 57 años, sigue firme junto a su padre de 80, con quien comparte no solo el hogar , él le colabora en la medida que puede, está difícil para todos,

Todos los días, cargan juntos sus plantas y accesorios de jardinería, instalan su gacebo y se organiza para la venta. “Día no trabajado es día sin ingreso”, cuenta Patricia, quien jamás recibió ayuda estatal y siempre salió adelante gracias al trabajo y la salud. Sus cartelitos de aliento —hechos por su hija— acompañan sus productos, combinando mensajes de fe con etapas del crecimiento de las plantas.
“Dios me da fuerza todos los días”, dice con una sonrisa. Madre de cinco hijos ya adultos, Patricia se mantiene con lo que genera en sus ventas diarias. Con fe, constancia y gratitud, invita ahora a los vecinos a conocer el nuevo Paseo de las Pulgas, ubicado justo detrás del Mercado de Abasto, «Abierto de lunes a viernes de 9 a 13 también por las tardes,algunos puestos hacen horario corrido, los sábados hay más vendedores y más surtidos ”, aclara.
Una historia de lucha silenciosa, trabajo honesto y amor familiar, que florece día a día entre y esperanzas

